20 junio 2015

JUNIO:TRAS LAS PUERTAS DEL VERANO, LA FIESTA DE SAN PELAYO


La entrada del verano nos espera, vivimos los días más largos del año y las ganas de disfrutar del sol y buen tiempo son unánimes entre todos. 

Momentos en los que el ánimo parece que se eleva, las calles recobran su vida perdida impregnándose del bullicio de los escolares estrenando sus vacaciones y correteando veloces en sus bicicletas.

La próxima semana celebraremos la fiesta de San Pelayo, un momento importante para todos los que sentimos Salinas. Nos vienen a la mente los recuerdos de tiempos pasados, de la niñez y juventud, las costumbres, unas mantenidas, otras perdidas, pero todo ello, aderezado con el buen sentimiento común, dejando a un lado las diferencias personales. Aquí tenemos dos imágenes con retrospectiva del mismo lugar, el Ayuntamiento y la plaza, siempre centro neurálgico de encuentro y celebración por estas fechas. 

Son las primeras fiestas que organiza la nueva corporación municipal, que tras las elecciones pasadas ha incrementado su mayoría absoluta. Esto debe suponer una mayor sensibilidad, un reto superior y una responsabilidad diaria para con todos los vecinos y vecinas, votantes o no votantes, ya que la consideración de las iniciativas y aportaciones de cada uno dará más valor a todos, al pueblo como unidad de buena convivencia. 

Quizá estos días de fiesta sean un buen momento para limar diferencias y superar obstáculos pasados a través de actividades que nos unan más. Por encima de mayorías momentáneas, la consideración de la diversidad enriquece a todos todos, tener en cuenta y dar valor a los demás, engrandece a todos porque a todos hay algo que nos une. Por lo que la tolerancia y la solidaridad pueden hacerse presentes por medio del diálogo sosegado en torno a un café y aprovechando las capacidades personales y profesionales de todas personas que llevamos Salinas en el corazón para realizar determinadas actividades lúdicas. 

Disfrutemos de lo que tenemos en común, entre todos y todas y que el poder o el egoísmo personal no nos cieguen para ver con empatía y amplitud de miras a nuestro vecino o vecina. 

FELIZ VERANO,
FELICES FIESTAS A TODOS.