01 junio 2016

EN JUNIO REPICAN LAS CAMPANAS POR LA FIESTA





Junio llama a la puerta, no es un mes cualquiera, siempre es recibido con alegría por varios motivos. Nos trae el verano, el curso escolar finaliza y con él un largo camino de rutinas y esfuerzos, en especial para los estudiantes. Pero en Salinas siempre ha sido un mes muy especial por la fiesta de San Pelayo.

Este año coincide en domingo, ojalá nos juntemos más personas que otros años para celebrar la festividad. Son ocasiones importantes para compartir alegría con todas aquellas personas que regresan al pueblo y no vemos habitualmente. Es momento para recordar con cariño a todos los vecinos y vecinas que durante este año nos han dejado, acompañando a sus familias, ya que para ellas no será un día tan alegre. Sin su labor no hubiéramos llegado hasta aquí.

En esta ocasión, durante el mismo día 26 se celebrarán las Elecciones Generales, pero creo que este hecho no debiera condicionar ni los actos tradicionales ni el ambiente que en este día suele respirarse en todo el pueblo. 

La sociedad ha ido evolucionando hacia un mayor laicismo, algunas costumbres vinculadas estrictamente a lo religioso han ido perdiendo adeptos, pero si alguna riqueza conservan los pequeños pueblos es su singularidad en estos actos, más allá de la religiosidad de cada uno. La procesión por todo el pueblo llevando al Santo a hombros y el continuo repique de campanas es un recuerdo que no se olvida nunca. Quizá para muchos y muchas no tenga sentido, o al menos un sentido estrictamente religioso, pero debiéramos ser capaces de plantearnos que en ningún otro momento del año se abraza todo el pueblo en común.

Hoy que el individualismo y las puertas cerradas son lo habitual, quiero recordar aquellos días de San Pelayo en los que en cada casa se invitaba a comer a familiares y amigos de otros pueblos. Quizá sea suficiente con una pequeña reflexión sobre lo que hemos dejado atrás y abrir las puertas de la tolerancia y la solidaridad al diferente, disfrutando y compartiendo lo que tenemos en común y superando con sabiduría el mero hedonismo personal. 

FELIZ VERANO,
FELICES FIESTAS A TODOS Y TODAS.