03 octubre 2017

OCTUBRE, COLORES OCRES DE OTOÑO, MIRADAS DE EXPERIENCIA



Al iniciar octubre, en pleno otoño, muchos árboles empiezan a desnudarse, enseñándonos sin  pudor su cuerpo verdadero, se desprenden de su manto dorado al sol, invitándonos a pasear por su alfombra ocre. Sus miradas son más serias, más tristes, pero llenas de experiencia.

Es más que posible que hoy nuestra mirada no pueda abstraerse contemplando la belleza del campo otoñal, pero quizá tampoco dediquemos el tiempo suficiente para mirarnos a nosotros mismos de forma interior y sosegada dejando que nuestra piel traspire autocrítica, desprendiéndonos de las hojas de experiencia para hacer camino de convivencia, aunque es seguro que cada uno en todo momento busca afanosamente lo mejor para sí, para los suyos, para su familia, para su pueblo.

A pesar de la sequía, ésta es una tierra rica y con abundante flora, variada, diversa y digna de proteger y cuidar, así creo que somos las personas, diversas y ricas en sentimientos y convicciones. Pero además podemos ser capaces de convivir, acoger, compartir y tomar decisiones para construir caminos comunes.

El camino que se construye sobre la rigidez, la intolerancia, los reproches y la violencia no cambia sentimientos ni convencimientos, no es camino, ni sendero, es imposición. La mirada de la experiencia de nuestros mayores debe servirnos para saber y recordar cuanto perdemos todos.

Cuando las aguas bajan revueltas es el momento en que más se necesitan puentes de moderación, diálogo y acuerdo entre las personas, de consideración del otro, precisamente éste es el motivo principal de la mayor parte de las imágenes de este calendario.

La opción más difícil es construir el camino común, pero ahí están las hojas de nuestros árboles mayores que hacen alfombra histórica y conviven. Acercarme a comprender al diferente no me hace de menos, por el contrario, me hace más persona.

Disfrutemos de la belleza de la naturaleza en otoño y todo aquello que nos une, haciendo pequeños esfuerzos por considerar y valorar las diferencias como fuente de enriquecimiento no como amenaza, imposición o intolerancia.


07 septiembre 2017

SEPTIEMBRE, FESTIVIDADES CON SABOR ESTIVAL


Apenas han discurrido unos días de septiembre y las vacaciones estivales empiezan a ser un ramillete de recuerdos y añoranzas. Los mayores incorporados a la rutina laboral y los estudiantes manifiestan su expectación ante el nuevo curso. Todos hubiéramos deseado parar el reloj en agosto prolongando los momentos de libertad y disfrute, pero el tiempo no se detiene. No obstante, septiembre nos ofrece algunos momentos importantes para celebrar y compartir.

En primer lugar hay que indicar la fiesta de Monasterio el 8 de septiembre. Esta pedanía de Salinas sigue celebrando de manera humilde su festividad, por lo que es menester felicitar y si fuera posible, acompañar a sus vecinos y vecinas, que de forma espléndida agasajan a los visitantes.

Por otra parte, en Salinas, tradicionalmente se viene celebrando el segundo domingo de septiembre la festividad de la Ermita de Quintanahernando. Es posible que esta celebración coincidiera inicialmente con la fiesta de la Natividad, el 8 de septiembre, pero desde hace bastante tiempo, se realiza en domingo, de tal manera que tras la misa a las afueras de la Ermita, si el tiempo no lo impide, se realiza una gran paella en el lugar y muchas familias comparten el momento en las campas de los alrededores. Es un gran momento y una excelente oportunidad de disfrute y convivencia de las familias.

Finalmente, deseo recordar otra celebración, en este caso en Mizque (Bolivia), ciudad fundada el 19 de septiembre de 1603 con el nombre de “Villa de Salinas del rio Pisuerga” y que celebra el 8 de septiembre su festividad más importante, “El Señor de Burgos”, prolongándose durante los siguientes días dicha celebración. Desde Salinas de Pisuerga, en España, reciba este pueblo hermano una felicitación junto con los mejores deseos de disfrute durante estos días para todos y todas, de manera especial para los jóvenes del pueblo que con gran tesón, esfuerzo e ilusión llevan preparando sus danzas tradicionales para este día, desde hace más de un mes, dedicando a esta labor de grupo su escaso tiempo libre tras el estudio y el duro trabajo de ayuda en las familias.

Próximamente realizaré un artículo sobre este hermoso pueblo boliviano, Mizque, el otro “Salinas de Pisuerga”, en el que durante dos semanas he podido vivir y compartir la sencillez y la hospitalidad de sus vecinos y vecinas. Mi agradecimiento sincero a todas las personas con las que pude compartir un tiempo allí, ya que me regalaron aquello que no se compra ni se vende en las tiendas, una gran calidad humana, muchas gracias.

FELICES FIESTAS PARA TODOS

31 julio 2017

AGOSTO, CAMINOS QUE ACERCAN, PUENTES QUE UNEN

Agosto siempre ha sido y es un mes especial en nuestro pueblo. Tradicionalmente era un periodo de intenso trabajo para la mayoría de las familias, ya que las múltiples labores del campo exigían premura y un esfuerzo inimaginable hoy en día. Segar, acarrear, trillar, recoger la parva,…un sinfin de tareas que se iniciaban bastante antes del amanecer y finalizaban al anochecer, compartiendo de forma desigual entre hombres y mujeres, ya que éstas además de realizar los trabajos secundarios del campo, estaban obligadas a atender a las labores de casa junto con el cuidado de los menores de la familia.

Todas las manos eran necesarias en la desarrollo de aquellas labores, incluso los niños y niñas desde bien pequeños aprendían a asumir responsabilidades y valorar el esfuerzo personal como un valor social para el progreso.      

En cambio, para otras personas, aquellos que trabajaban por cuenta ajena lejos del pueblo, agosto era el mes de vacaciones, suponía el regreso a su pueblo natal, el reencuentro emocionado con su familia y amigos de niñez. Muchos fueron los que con sentimientos contrapuestos de nostalgia y valentía emprendieron la senda de ese camino de hierro en busca de un futuro mejor. Su regreso en agosto estaba lleno de emociones tejidas con mimbres de pasado y presente, la ilusión por su pueblo era evidente en los deseos de progreso y el disfrute de las tradiciones. El tiempo parecía haber construido un puente hacia el pasado devolviendo a los hijos e hijas del pueblo a su origen, pero no, el mes de agosto discurría más rápido de lo deseado, aportando cantidad de vivencias a lo largo de cada día.

Los hijos e hijas de aquellos emigrantes, recordamos con mucho agrado las experiencias de niñez y adolescencia vividas en Salinas. La emoción de la llegada a la estación del tren, las vivencias en la era, con las vacas,… el afecto por las personas, en definitiva, por el pueblo.

Hoy, es el mismo camino el que nos acerca y los puentes que nos unen son más sólidos gracias a aquellas personas que a pesar de irse del pueblo, supieron trasmitir con hondos sentimientos el cariño por un pueblo y sus gentes. Este es un pequeño homenaje a ellos y un acicate para seguir construyendo puentes que unan y caminos que acerquen a las personas.       


06 julio 2017

JULIO, ¨DONDE MANA EL SOSIEGO Y DUERMEN LOS RECUERDOS¨

Resulta agradable la llegada del verano. La luz del día se hace casi eterna en el diáfano azul intenso del cielo. El calor, en ocasiones bochornoso, es bien recibido y la búsqueda de un lugar sombrío y freso es casi necesidad. 
Por la carretera de San Mamés, apenas iniciada la subida, hacia la izquierda, tenemos un camino que nos conduce a uno de los lugares más agradables del entorno, se trata de un lugar llamado “Las fuentes”. Actualmente el agua mana sosegadamente en un único lugar, pero según cuentan las personas mayores, su origen es debido a que existían varios lugares cercanos en los que manaba el preciado líquido. Un reino de tranquilidad donde los pájaros tejen sus querencias con el hilo musical de la caricia del agua al dejarse caer.
Tras pasar el artesano puentecillo del final del camino, la sombra de algunos árboles abraza un banco que nos invita a escuchar la sinfonía del recuerdo de aquellas mujeres que acudían al lugar con sus cestos de mimbre llenos de ropa para arrodillarse, sumergir sus recias manos en el agua y compartir el esfuerzo de frotar y frotar incansablemente aquellas prendas impregnadas del trabajo diario.
Hasta allí acudían incluso en el crudo invierno por ser las aguas más cálidas que en ninguna otra fuente. No les importaba el largo camino desde el pueblo, su responsabilidad y sentimiento de afrontar con perenne esfuerzo aquella realidad que era y sigue siendo un valor a tener en cuenta en este lugar.
Ese pequeño y frágil puente que hoy contemplamos puede servirnos para retrotraer nuestra mirada al pasado y acudir hacia las actitudes de aquellas personas que nos precedieron, homenajeando el esfuerzo realizado para que hoy disfrutemos del lugar donde duermen plácidamente estos recuerdos.  
   
 


21 junio 2017

PROGRAMA DE FIESTAS DE SAN PELAYO 2017


Dicen que los lunes son malos porque se acaba el fin de semana, el tiempo de asueto y nos sumergimos nuevamente en la rutina laboral, pero este año iniciaremos la última semana de junio con fiesta en Salinas. 
El programa es sencillo en actos, pero lo importante son las personas y su actitud de unión en el disfrute colectivo de la fiesta más importante del pueblo.
¡FELICES FIESTAS !
 

07 junio 2017

JUNIO, SE ACERCA LA FESTIVIDAD DEL PUEBLO, SAN PELAYO



Para todas las personas vinculadas a Salinas decir junio es traer a la mente la fiesta de San Pelayo. Uno de los momentos importantes del año para todo el pueblo. Además coincide con el final de curso escolar y el inicio del verano, lo que supone para todos y todas estar en una buena disposición para disfrutar.

Pero, ¿Quién era San Pelayo? ¿Por qué se celebra en Salinas esta fiesta?

Conviene recordar que San Pelayo o San Paio (en gallego) fue un niño natural de una aldea (Albeos- Crecente) de la provincia de Pontevedra, muy cerca de la frontera con Portugal, que nació en el año 911 y murió martirizado en Córdoba el año 925,  sin haber cumplido los 14 años. Según cuentan las crónicas era un niño de gran lucidez mental, sobrino del Obispo de Tuy (Hermixio) , por lo que tuvo acceso a una formación personal y religiosa importante. En el año 920 el obispo fue apresado por las tropas de Abd Al- Rahmán III y trasladado a Córdoba, siendo Pelayo su rescate, el rehén hasta que su tío el obispo consiguiera el oro necesario para liberarlo. Pero este hecho no se produjo, ya que el obispo murió antes de lograr su propósito. En Córdoba desde 921, Pelayo compartió con muchos cautivos la prisión y los duros trabajos, pero debió gozar de cierta reputación, por su inteligencia y hasta por su prestancia física. El caso es que fue llevado ante Abd Al- Rahmán III, quien se sintió atraído por el muchacho. La pretensión del soberano era doble: Comprar el alma y el cuerpo de Pelayo, pero éste, libre pese a la cautividad, no quiso venderse, ni en un sentido ni en otro. Se negó a renunciar a la fe cristiana para convertirse al Islam. Ponen en su boca palabras como éstas: “Soy cristiano y lo seré. Tus riquezas no valen nada. No voy a renegar de Cristo que es mi Señor y el tuyo, aunque tú no lo quieras”. Igualmente rechazó convertirse en un mancebo del emir, a quien no permitió que le tocase. Abd Al- Rahmán no se anduvo con contemplaciones y Pelayo pagó su fidelidad a Cristo con la muerte, el 26 de junio de 925. Dicen algunos que una catapulta de guerra lo lanzó desde un patio del alcázar hasta la otra orilla del Guadalquivir; casi muerto, fue degollado por un guardia. Otras versiones hablan de que fue despedazado con tenazas. El cuerpo del joven santo fue trasladado a León y, más tarde, a Oviedo, donde es venerado en un monasterio de benedictinas.

En relación al motivo de celebración de San Pelayo como fiesta patronal de Salinas, no hemos encontrado referencias bibliográficas evidentes. No obstante, puede intuirse en la parte trasera de la iglesia actual la existencia de otra edificación anterior prerrománica o románica. Es posible que la advocación a San Pelayo provenga de esos primeros orígenes, ya que muchas de las iglesias existentes con el nombre de este Santo fueron construidas entre el siglo XI y XIII, plena Edad Media. Por otra parte, teniendo en cuenta que la iglesia actual data del siglo XVI, podemos vincularla con la adjudicación Real del Señorío de la “Villa de Salinas del río Pisuerga” a Luis de Velasco y Ruiz de Alarcón (Carrión, 1511- Ciudad de México, 1564), pariente de los Condestables de Castilla y Virrey de Nueva España, y a su hijo Luis de Velasco y Castilla (Carrión, 1539 – Sevilla, 1617), Virrey de Nueva España, del Perú, Presidente del Consejo de Indias y I Marqués de Salinas del Río Pisuerga. Quizá sea mucho presuponer, pero intuimos que la advocación a San Pelayo no fue incorporada con la nueva edificación, no obstante, hemos de dejar abierta la posibilidad para investigaciones posteriores.

Volviendo al presente, este año el 26 de junio será lunes, día laborable y es posible que haya menos afluencia de personas que otros años, no obstante, es un buen motivo para hacer un pequeño esfuerzo y acompañar a los vecinos y vecinas en este día, disfrutar de las actividades religiosas y culturales, celebrando conjuntamente todo aquello que nos une. Un día para regalarnos un gesto de alegría y buena convivencia.