02 mayo 2017

MAYO, REGALOS DE LA MADRE NATURALEZA



Ha llegado mayo, un esplendido mes en el que habitualmente la madre naturaleza abre sus puertas de par en par regalándonos luz, olor y color. Es un placer contemplar su largo vestido verde con sus complementos multicolor, mientras una suave brisa juega al escondite entre los árboles provocando que enarbolen con orgullo sus nuevas hojas. Entre tanto, los trinos y gorjeos conforman la canción que rompe el silencio.  Toda una maravilla para disfrutar con todos los sentidos si observamos con atención.

A pesar de que durante este año la lluvia no ha regado estos lares como habitualmente y las aguas del Pisuerga bajan perezosas, nuevamente todo vuelve a renacer como si de un milagro se tratara.  Pero este regalo no se compra ni se vende, únicamente se comparte y se disfruta, siendo además un bien de todos pero desgraciadamente cada vez más escaso.

Por ello es necesario remover la conciencia, desarrollando actitudes adecuadas hacia la conservación de este patrimonio natural a través del conocimiento de la propia naturaleza, el respeto de la misma, la responsabilidad personal y colectiva, así como la solidaridad entendida como sentimiento de tener una estrecha relación con las distintas formas de verla y de convivir con ella.

Los intereses económicos primordialmente siguen llevando al ser humano a la destrucción de grandes superficies arbóreas, de ríos, arroyos,… destruyéndose a sí mismo por el camino.

¿Seremos algún día conscientes de que lo más importante y necesario nos lo da ella, la madre naturaleza?