06 julio 2017

JULIO, ¨DONDE MANA EL SOSIEGO Y DUERMEN LOS RECUERDOS¨

Resulta agradable la llegada del verano. La luz del día se hace casi eterna en el diáfano azul intenso del cielo. El calor, en ocasiones bochornoso, es bien recibido y la búsqueda de un lugar sombrío y freso es casi necesidad. 
Por la carretera de San Mamés, apenas iniciada la subida, hacia la izquierda, tenemos un camino que nos conduce a uno de los lugares más agradables del entorno, se trata de un lugar llamado “Las fuentes”. Actualmente el agua mana sosegadamente en un único lugar, pero según cuentan las personas mayores, su origen es debido a que existían varios lugares cercanos en los que manaba el preciado líquido. Un reino de tranquilidad donde los pájaros tejen sus querencias con el hilo musical de la caricia del agua al dejarse caer.
Tras pasar el artesano puentecillo del final del camino, la sombra de algunos árboles abraza un banco que nos invita a escuchar la sinfonía del recuerdo de aquellas mujeres que acudían al lugar con sus cestos de mimbre llenos de ropa para arrodillarse, sumergir sus recias manos en el agua y compartir el esfuerzo de frotar y frotar incansablemente aquellas prendas impregnadas del trabajo diario.
Hasta allí acudían incluso en el crudo invierno por ser las aguas más cálidas que en ninguna otra fuente. No les importaba el largo camino desde el pueblo, su responsabilidad y sentimiento de afrontar con perenne esfuerzo aquella realidad que era y sigue siendo un valor a tener en cuenta en este lugar.
Ese pequeño y frágil puente que hoy contemplamos puede servirnos para retrotraer nuestra mirada al pasado y acudir hacia las actitudes de aquellas personas que nos precedieron, homenajeando el esfuerzo realizado para que hoy disfrutemos del lugar donde duermen plácidamente estos recuerdos.