31 julio 2017

AGOSTO, CAMINOS QUE ACERCAN, PUENTES QUE UNEN

Agosto siempre ha sido y es un mes especial en nuestro pueblo. Tradicionalmente era un periodo de intenso trabajo para la mayoría de las familias, ya que las múltiples labores del campo exigían premura y un esfuerzo inimaginable hoy en día. Segar, acarrear, trillar, recoger la parva,…un sinfin de tareas que se iniciaban bastante antes del amanecer y finalizaban al anochecer, compartiendo de forma desigual entre hombres y mujeres, ya que éstas además de realizar los trabajos secundarios del campo, estaban obligadas a atender a las labores de casa junto con el cuidado de los menores de la familia.

Todas las manos eran necesarias en la desarrollo de aquellas labores, incluso los niños y niñas desde bien pequeños aprendían a asumir responsabilidades y valorar el esfuerzo personal como un valor social para el progreso.      

En cambio, para otras personas, aquellos que trabajaban por cuenta ajena lejos del pueblo, agosto era el mes de vacaciones, suponía el regreso a su pueblo natal, el reencuentro emocionado con su familia y amigos de niñez. Muchos fueron los que con sentimientos contrapuestos de nostalgia y valentía emprendieron la senda de ese camino de hierro en busca de un futuro mejor. Su regreso en agosto estaba lleno de emociones tejidas con mimbres de pasado y presente, la ilusión por su pueblo era evidente en los deseos de progreso y el disfrute de las tradiciones. El tiempo parecía haber construido un puente hacia el pasado devolviendo a los hijos e hijas del pueblo a su origen, pero no, el mes de agosto discurría más rápido de lo deseado, aportando cantidad de vivencias a lo largo de cada día.

Los hijos e hijas de aquellos emigrantes, recordamos con mucho agrado las experiencias de niñez y adolescencia vividas en Salinas. La emoción de la llegada a la estación del tren, las vivencias en la era, con las vacas,… el afecto por las personas, en definitiva, por el pueblo.

Hoy, es el mismo camino el que nos acerca y los puentes que nos unen son más sólidos gracias a aquellas personas que a pesar de irse del pueblo, supieron trasmitir con hondos sentimientos el cariño por un pueblo y sus gentes. Este es un pequeño homenaje a ellos y un acicate para seguir construyendo puentes que unan y caminos que acerquen a las personas.       


06 julio 2017

JULIO, ¨DONDE MANA EL SOSIEGO Y DUERMEN LOS RECUERDOS¨

Resulta agradable la llegada del verano. La luz del día se hace casi eterna en el diáfano azul intenso del cielo. El calor, en ocasiones bochornoso, es bien recibido y la búsqueda de un lugar sombrío y freso es casi necesidad. 
Por la carretera de San Mamés, apenas iniciada la subida, hacia la izquierda, tenemos un camino que nos conduce a uno de los lugares más agradables del entorno, se trata de un lugar llamado “Las fuentes”. Actualmente el agua mana sosegadamente en un único lugar, pero según cuentan las personas mayores, su origen es debido a que existían varios lugares cercanos en los que manaba el preciado líquido. Un reino de tranquilidad donde los pájaros tejen sus querencias con el hilo musical de la caricia del agua al dejarse caer.
Tras pasar el artesano puentecillo del final del camino, la sombra de algunos árboles abraza un banco que nos invita a escuchar la sinfonía del recuerdo de aquellas mujeres que acudían al lugar con sus cestos de mimbre llenos de ropa para arrodillarse, sumergir sus recias manos en el agua y compartir el esfuerzo de frotar y frotar incansablemente aquellas prendas impregnadas del trabajo diario.
Hasta allí acudían incluso en el crudo invierno por ser las aguas más cálidas que en ninguna otra fuente. No les importaba el largo camino desde el pueblo, su responsabilidad y sentimiento de afrontar con perenne esfuerzo aquella realidad que era y sigue siendo un valor a tener en cuenta en este lugar.
Ese pequeño y frágil puente que hoy contemplamos puede servirnos para retrotraer nuestra mirada al pasado y acudir hacia las actitudes de aquellas personas que nos precedieron, homenajeando el esfuerzo realizado para que hoy disfrutemos del lugar donde duermen plácidamente estos recuerdos.